REVISTA SHUKRAN

martes 29 de noviembre de 2011

NECESITAMOS AYUDA PARA LAS VACACIONES EN PAZ

En ocasiones me pregunto cómo es posible que, después de tantos años, un proyecto como las Vacaciones en Paz no haya conseguido ningún premio.
Cientos de miles de niños refugiados saharauis han abandonado por unos meses el infierno de la Hamada y han estado con nosotros, acogidos por familias solidarias que les han abierto las ventanas de un mundo distinto.
Se trata de un proyecto muy complejo que requiere una entrega casi total de los voluntarios encargados de preparar la logística. Empieza en lo más profundo del desierto y se cierra el círculo cuando estos miles de niños regresan a su refugio más sanos, mejor alimentados y con toneladas de ayuda. Mientras han estado aquí han ocupado páginas en los periódicos y minutos de televisión. Detrás de ellos hemos entrevisto a sus familias y a todo un pueblo que hace 36 años que espera el regreso al hogar. Ha sido y es un bastión de la resistencia de un pueblo que se niega a desaparecer.
En la actualidad, lo miremos como lo miremos, las vacaciones en paz están en peligro. Esta crisis mundial nos está afectando a todos. Cientos de familias están en paro y los que tienen la suerte de conservar su empleo han de trabajar más por menos. Para muchas personas el día a día está resultando cada vez más difícil. Aún así las familias siguen respondiendo a la llamada de la Solidaridad. Personas desconocidas se ponen en contacto para ofrecerse a acoger a un saharauillo durante el verano. No responden a un perfil determinado ni les mueven intereses inconfesables; simplemente quieren compartir lo mucho o lo poco que tienen con un niño desconocido que va a llegar de la Hamada argelina.
No obstante no es suficiente. Este proyecto tiene un coste elevado y ya no podemos contar, como hace unos años, con las subvenciones públicas. Las administraciones practican una austeridad que ha afectado principalmente a la cooperación.
Necesitamos encontrar nuevas vías de financiación, necesitamos empresas y particulares que estén dispuestas a colaborar con una ínfima parte de sus ganancias y eso cuando no se tiene una proyección pública importante es casi una misión imposible.
Por eso hablaba al principio de los premios: un Príncipe de Asturias, simplemente una candidatura, nos facilitaría el trabajo y haría viable el proyecto porque además del importe en metálico obtendríamos el reconocimiento que necesitamos.
 Nos conocen poco porque hemos trabajado en la sombra y practicado la máxima de que nuestra mano izquierda ignore lo que hace la derecha.
Tampoco hemos recurrido para las campañas a imágenes terribles de niños medio muertos de hambre que tienen la finalidad de culpabilizar a la sociedad por el simple hecho de tomarse un refresco en un bar. Carecemos de publicistas que nos hagan una campaña de marketing y no disponemos de recursos para anunciarnos en la televisión o en los medios escritos.
Pese a todos los inconvenientes nos negamos a tirar la toalla y a permanecer sentados a esperar que lleguen tiempos mejores. Por eso pedimos vuestra colaboración.
A cambio no podremos ofrecer gran cosa: la inclusión de un logo en una web o en las redes sociales, una pequeña publicidad que llegará a miles de familias que son o han sido acogedoras y sobre todo la satisfacción de saber que hemos contribuido a pintar una sonrisa en el rostro de un niño.

5 comentaris:

Anónimo 29 de noviembre de 2011 14:51  

Buenas,soy miembro de una familia acogedora y por ello y desde aquí me gustaría animar a todas aquellas personas que puedan leer mi comentario a que se animasen a acoger a estos niños maravillosos, sé que no es fácil, y que la crisis que vivimos actualmente no ayuda, pero como dice el dicho, “donde comen dos comen tres”. También, por mi experiencia, les puedo decir que lo que nosotros le aportamos a estos niños no es ni la ínfima parte de lo que ellos nos aportan a las familias acogedoras; llenarán su casa de alegría, nos ayudan a crecer muchísimo como personas, a valorar realmente lo afortunados que somos, nos enseñan su cultura, a valorar lo que nosotros consideramos normal como puede ser un simple vaso de agua o un vaso de leche al despertar… Se ganarán una gran parte de sus corazones y los llegaran a querer como a un hermano o hermana o como a un hijo o hija. Las despedidas no son fáciles, pero reitero que merece muchísimo la pena.

También, y por último, les quisiera animar a que colaborasen en la campaña que ahora organizamos, “Caravana por la paz”, pueden colaborar con cualquier tipo de comida no perecedera o si lo prefieren aportando dinero que también es necesario para el transporte de los mismos. Lo pueden llevar a la asociación "Amigos del Pueblo Saharaui" que posiblemente exista en su ciudad o en alguna cercana.
Ellos apenas tienen nada por eso es tan importante esta campaña.

Muchísimas gracias de ante mano y ¡anímense!

MARIBEL 29 de noviembre de 2011 16:37  

Después de esta entrada y el primer comentario, no hay mucho más que añadir.
Yo también soy familia acogedora, entré en el proyecto de rebote y sin pensarlo. Siempre había oído hablar del programa vacaciones en paz, pero vivimos en un mundo tan individual que no miramos a los demás. En mi caso vino un niño de 10 años, era su segundo año y nosotros nos preguntábamos porque no repetía con la misma familia, que si el niño sería malo. Ozman vino con cara de pánico, a un sitio que no conoce, con gente que no conoce y con un idioma que no hablaba. Ahora me preguntas por vacaciones en paz, y cuento los meses para que regrese, ha sido uno de los mayores regalos que me ha dado la vida. Ahora no sólo tengo un niño saharaui, tengo toda una familia y ese sentimiento nos llena a todos en casa.
Hay muchísimas formas de ayudar y no sólo acogiendo, nosotros hemos hablado con el colegio donde estudian mis hijos y vamos a recoger alimentos, querer es poder.
Nuestra experiencia ha sido tan buena y tan positiva, que animo desde aquí a colaborar.
Si alguien tiene alguna duda me pueden preguntar, como mamá de acogida estaré encantada de ayudar.

Antònia Pons Valldosera 30 de noviembre de 2011 15:12  

Os agradezco a ambos vuestros comentarios y vuestro apoyo. Vuestro testimonio como familias acogedoras es impagable en estos momentos en que las Vacaciones en Paz están en peligro por falta de financiación.
Un abrazo.

Mi vida en rojo 8 de diciembre de 2011 16:01  

¡Qué lástima que nadie os haga más difusión! Es fundamental hacer difusión de estos momentos para que el ser humano no pierda la esperanza!!!

felicidades por seguir adelante y no tirar la toalla!!!

Respecto al vestido...¡¡tampoco tires la toalla!!

Besos rojos ;-)

Anónimo 31 de enero de 2012 17:43  

Hola,somos una pareja que estaría interesada en acoger a algún niño.no sabemos que es lo que hay que hacer,hemos puesto algún mensaje en vacaciones en paz pero nadie me contesto.si nos pidierais informar un poco pa lo agradecería.por cierto vivimos en pontevedra(Galicia)

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