NO VAN A PODER CON NOSOTROS
Hoy me he levantado con la esperanza de un feliz desenlace al secuestro de nuestros tres compañeros: Ainhoa, Rosella y Enrique. No ha sido así.
El secuestro y la extorsión para obtener beneficios han sido prácticas habituales que de vez en cuando rebrotan. Antes eran aviones, después turistas y ahora son cooperantes.
Algunas personas ajenas al mundo de la solidaridad suelen mirarles como especimenes raros que obran de manera incomprensible: en lugar de irse a Cancún, se pagan de su bolsillo un viaje, que suele ser caro, para ir a paliar los sufrimientos de personas extranjeras y lejanas. Vuelan hasta el culo del mundo ¿para qué? se preguntan. Si desean ayudar, aquí, en nuestro país, sobran las situaciones injustas. No entienden que se vayan a leer un cuento a los niños, a darles clase o a vacunarles.
No les culpo porque en infinidad de ocasiones me he preguntado qué hago yo en medio de la nada más absoluta pasando frío, calor o agotada hasta la extenuación al regreso.
Puedo entenderles aunque me indigne oír que a nuestros compañeros les está bien empleado porque de este modo van a pensárselo muy mucho antes de hacer “turismo solidario”. Que a ver porqué tenemos que pagar su rescate entre todos y que por qué razón los organismos públicos han de financiar unos proyectos que benefician a personas extranjeras, si aquí sobran las personas necesitadas. Da la impresión de que no pueden desprenderse de una gota de esta solidaridad que muestran hacia nuestros compatriotas más desfavorecidos.
Los cooperantes no son culpables de nada, los únicos responsables son los autores materiales e intelectuales de estos actos terroristas.
Ayer por la noche hablé con Lab. Sus palabras tal vez ayuden a comprender:
- Nosotros, los saharauis, no vamos a comer, a beber ni a dormir hasta que les encuentren y nos digan que están bien. Las gentes que vienen hasta nosotros para ayudarnos son nuestros hermanos, Antònia, y todos estamos con el corazón angustiado. En las dairas sólo hay mujeres, niños y ancianos. Todos los hombres han marchado a Rabuni para ayudar y para proteger a los que aún están allí. Si lees algo en tu computer, si sabes algo de estos chicos, dímelo. Aquí todos estamos rezando por ellos. Aquí estamos todos que no podemos vivir. Vosotros sois nuestra familia.
Las palabras en castellano que, en ocasiones, le cuesta encontrar, fluían empujadas por la indignación y el trastorno. Estaban preñadas de sinceridad y de alarma por unas personas a las que no conoce de nada.
Aminetu Haidar también se ha pronunciado y sus palabras se parecen mucho a las de mi hija saharaui.
Estoy segura de que todos los que tenemos familia y amigos en los Campamentos hemos oído expresiones parecidas. Por esta razón hemos ido y seguiremos yendo, a pesar de todo.
No van a poder con nosotros.









5 comentaris:
Gracias, Antonia. Gracias, Lab. Gracias a todos; compañeros y hermanos saharauis. Estamos juntos. Me llegan vuestras palabras hasta la emoción más profunda y me enorgullece conoceros y quereros. Un abrazo enorme. SAHARA LIBRE!!
No podran perquè som molts. Quina manera de fer mal... d'allunyar la gent. M'està angoixant molt aquesta notícia.
Esperemos que los liberen pronto. ¡Ánimo! Besotes, M.
Antònia una viva reproducción de mis conversacion con Homad. Verdaderamente están angustiados y muy preocupados por la situación de los secuestrados.
Abrazos
Mamen, gracia a ti por comentar. Todos estamos muy preocupados por estos secuestros. Yo creí que la liberación era inmediata pero a día de hoy parece que la cosa va para largo.
Un beso
East, aquestes noticies angoixen a qualsevol persona de bé. Només els insensibles podem romandre indiferents davant el patiment d'un ésser humà. però ja et dic que no aconseguiran que la solidaritat envers els desafavorits s'estronqui.
Petons
Merche, ¡ojalá! aunque me temo que estos secuestros van a tener consecuencias graves.
Un beso
Bilbo, me lo imagino. Todos los saharauis estan con el alma en vilo. Ya sabes cómo valoran ellos la hospitalidad y como tratan a sus huéspedes. Que haya sucedido esta sinrazón les hace sentir responsables.
Un abrazo
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