CANSADA
Mi amigo Fran de Caminando me decía en un comentario que parecía haberle cogido gusto a la huelga. Colijo que será por mi silencio de estas semanas.
Cuando estoy triste o preocupada no puedo escribir, realmente las cuatro líneas que llevo me están costando mucho de hilvanar.
En estos días se habla mucho de que los saharauis están cansados de esperar y que se dan de plazo hasta abril para decidir si vuelven a las hostilidades.
No pretendo decir a nadie qué es lo que debería hacer: sólo puedo pensar en el transcurrir de los años, 35, en una situación terrible. No soy una estratega de salón ni pienso hacer un alegato a favor o en contra de la guerra. Simplemente quiero decir que estoy aquí, a su lado sea lo que sea lo que decidan.
Para mi los saharauis tienen cara, nombre, son sonrisas infantiles, vasos de té y conversaciones amables, hospitalidad, risas y llantos compartidos. Si deciden retomar las armas entenderé su decisión y les continuaré apoyando aunque la sangre que va a derramarse me duela ya en lo más profundo.
La niña que hace años llegó a nuestro hogar, embajadora de un pueblo doliente y peregrino, está a punto de iniciar una nueva vida en aquel yermo pedregoso y hostil. Cuando me lo comunicó mi única pregunta fue si ella estaba contenta. Si es feliz yo también, por ella.
Con su hermano, el niño de ojos pícaros y sonrisa abierta he perdido toda comunicación. Nunca se pone al teléfono y apenas cruzamos unas palabras cuando estamos juntos. Se ha convertido en un extraño al que no puedo llegar porque él pone una barrera imposible de franquear.
Ahora estoy a punto de volver a la Hamada en el marco de un proyecto, de conocer nuevas voces y nuevas sonrisas que sé permanecerán para siempre dentro de mi. Y siento cansancio ante el viaje, antes de emprenderlo. Cada vez me cuesta más pasar de nuestra realidad a la suya en pocas horas y me duele más el regreso.
Me pregunto el porqué el azar cruzó nuestras vidas y a dónde va a llevarme este caminar sin rumbo por el más árido de los desiertos. ¿Qué puedo hacer yo por ellos y por su Causa a parte de acompañarles en este interminable calvario?
Fuera hace frío y está nublado. Las gotas de lluvia que resbalan por el cristal me parecen lágrimas.









16 comentaris:
Antonia, es tremendamente triste lo que pasa. El expolio, ultraje y destierro a que ha sido sometido el pueblo saharaui es demencial, y entiendo que estén cansados, que sientan fatiga de esperar. Entiendo que estén hartos de pasar el testigo de una generación a otra, esperando que llegue su día. Siempre con las manos atadas y con el corazón roto, en tierra extraña. Les entiendo perfectamente.
Pero, por lo que sé de tí, por tus escritos, por tus sentimientos, no creo que debas preguntarte qué hacer por ellos. Has hecho lo que has podido, aunque por desgracia, no está en tus manos cambiar las cosas.
No estés triste, tú has cumplido, has permanecido al lado de una causa justa, y en la medida de tus posibilidades les has ayudado.
Desgraciadamente la solución escapa a tu ámbito, incluso al de ellos.
¡Ánimo! y un beso para tí y para todos los amigos saharauis.
Salud y República Saharaui.
¿Qué podemos hacer? ¿Qué debemos hacer? No es fácil encontrar una respuesta.
Hoy soy consciente de que esta andadura es realmente larga y penosa. Así que es bueno que cada uno de nosotros nos tomemos los respiros que necesitemos... para seguir adelante.
Un fuerte abrazo solidario.
Tu tenacidad y la de FRAN defendiendo la causa saharaui es encomiable e impagable. Nos habeis abierto los ojos a muchos que no teníamos ni idea de lo que les ocurría a ese pueblo entrañable. No te sientas abatida, querida Antònia porque aunque no lo sepas, has hecho MUCHO. Estaremos atentos a los próximos acontecimientos. Muchos besotes, M.
Lo que has hecho quedará para siempre. Tu nombre y tu obra permanecen vivas en la memoria del pueblo saharaui y de cuantos, y somos muchos, te seguimos en esa lucha incesante por la libertad de un pueblo que sigue ahí y que jamás olvidaremos. Te comprendo, mi querida amiga, mi admirable luchadora. Te comprendo y me gustaría poderte ayudar, con la palabra escrita y hablada, con el clamor y con la esperanza. Pase lo que pase, el nombre de Antònia Pons brillará con luz propia en la historia del Sahara y en la de los pueblos oprimidos que luchan por su libertad. Un fuerte abrazo. Siempre
Antonia, no he podido menos de emocionarme como cada vez que leo tus entradas,..., y también he leído los comentarios y estoy de acuerdo con cada uno de ellos, tú has hecho ya mucho más que cualquiera de esas personas que pudiendo resolver la situación del Sahara se ponen del lado del Tirano y Opresor que es el gobierno alauita ...y sigues haciendo mucho nás que cualquiera de ellos (pienso en Zapatero, Moratinos, la Ministra de Cooperación... que hablan mucho de solucionar el problema del Sahara pero siguen poniendose del lado equivocado...) así que creo que no deberías torturarte con tu responsabilidad porque son muchos los que deberían/deberiamos seguir tu ejemplo. Tengo muchas Ganas de ir al Sahara y participar de alguna forma en denunciar la situación de opresión en la que viven los Saharauis pero no sé cuando mi situación económica pueda permitirmelo porque obviamente para viajar necesito un dinero que no tengo...
Todo mi Apoyo y Admiración a tu Trabajo como Activista, ¡eres envidiable de verdad!
Un Abrazo
Tal vez la entrada del otoño nos ponga así. El Rubio ha estado una semana con el gotero puesto, subidón de azúcar y una anemia feroz, era levantarme y caer desmayado -me dice.
Yo estoy más pallá que paquí.
Enrique volverá a la Hamada, pues el Proyecto continúa un año más, ahora con la colaboración de la Universidad de Sevilla. Te puedes imaginar cómo le envidio.
Y tú, pese al "tono", también vuelves a la Hamada.
Ya nos contarás qué Proyecto te lleva a Los Campamentos.
Hoy, en la Hamada, hacía frío y soplaba sirocco (xaloc).
Les acompañaremos, aunque sea con el pensamiento.
Te envío todo mi cariño.
Antonio
Te entiendo. Totalmente. Tienen cara, rostro, manos, voces... Te entiendo. Y no me extraña nada que las gotas de lluvia te parezcan lágrimas. Yo creo que lo son.
Rafa,somos muchos los que hacemos cuanto podemos por los saharauis que languidecen en el destierro y por los que sufren, cada día, la ocupación en su propia tierra. No es justo, que por intereses de todo tipo se sacrifique a las personas que no merecen vivir de este modo. Nosotros podemos hacer poco y los que pueden no hacen nada, salvo gestos de cara a la galería.
Un abrazo.
Fran, esta andadura es muy larga y fatigosa. De vez en cuando hay que pararse para recuperar fuerzas.
Gracias por estar ahí.
Un abrazo.
Merche, maitia, hacemos lo que buenamente podemos y ya nos gustaría que fuera más.Desgraciadamente esto no está en nuestra mano. Ayudamos a resistir y a veces, cuando se nos acusa de prolongar sus sufrimientos con estas ayudas, bienintencionadas, dicen, pero que sólo son parches te sientes tan fustrado e inútil...
Ya me gustaría tener la tenacidad de Fran y vuestra constancia para tener un ritmo regular en las entradas del blog pero ya ves, hay ocasiones en las que me falta el aliento.
Un abrazo
Fernando, gracias por tus palabras tan amables. Estamos aquí intentando ayudar con pequeños proyectos para que su vida en el destierro sea más llevadera aunque no siempre lo conseguimos. Quizás es que también echo de menos a los niños.
Un abrazo
Mariaje, estoy segura que algún día vamos a ir al Sahara Libre y como dice Fran, este día brindaremos en la playa con el vino más rojo para celebrarlo.
Un abrazo
Antonio, no sabía que Ahmed fuera diábetico. Mi marido también lo es y mi suegro, mi madre también tenía esa enfermedad. Los bajones son terribles.
Quizás sea el otoño que nos pone tristes.
Espero que estés bien, te mando mucha fuerza. Espero ir al 9 de Junio para ver in situ todas las obras realizadas allí que he ido siguiendo por las fotos. Lo importante es que continue el proyecto. ¿Cuándo se van?
También voy a buscar al Rubio y a darle un gran abrazo.
Vamos acompañando a un grupo de estudiantes de un instituto de Lleida, de momento para ver el entorno, del que espero salga algún proyecto provechoso y duradero como el que habéis llevado a cabo vosotros con la red de institutos solidarios.
Lo dicho, cuídate mucho.
Todo mi cariño para ti también.
PS/ Nosabes cuánto me gustaría tomarme este té que tenemos pendiente.
Eastriver, gracias por entender. El Sahara, el exilio y la tragedia de este Puebo, siempre va a tener voces, caras, sonrisas de niños que crecen y de adultos que nos acogen con tanta hospitalidad y tanto cariño.
Me gustaría que tuvieran un futuro más amable que este presente que les ha tocado vivir sin tener ninguna culpa.
Avui continua plovent suaument, em penso que els sahrauís en diuen taradanet d'aquesta pluja que tant els agrada. Ells diuen que la pluja compensarà tot allò que malmeti. S'anomenen fills dels núvols. L'aigua fa miracles allí, a l'erm, l'he vist verdejar en més d'una ocasió i es una sensació que no sabria descriure. Veure créixer l'herba entre la sorra et fa pensar que els sahrauís són com aquestes llavors que resisteixen anys i anys de sequera, esperant que arribi el dia.
Una abraçada.
Antonia, no se que escribirte para que te sientas mejor, quizás no exista otra manera posible de terminar con el exilio de miles de saharauis que la acción bélica, yo no sé cuanto hubiera aguantado en su lugar, pero , como a ti, me causa una enorme tristeza pensar en ello porque pienso que sería un desastre y los únicos beneficiados serían los que ya sabemos, los niños que conocemos, sus familias que ahora son parte de las nuestras son los que van a pagar el pato de todo, no quiero ni pensarlo, la verdad es que no sé que contestarte, sólo darte mi amistad y mi apoyo y darte las gracias por todo lo que haces por ellos, por que se les conozca y reconozca su sitio en este mundo, gracias, yo también me encuentro apesadumbrado.
Carlos, creo que este sentimiento es compartidos por muchos padres acogedores.
Vivir como ellos viven no es justo ni es humano y los jóvenes que han nacido allí, que han estudiado en el extranjero y se han preparado están cansados y reclaman la vuelta a las armas, cada vez es más fuerte el clamor. Y aunque la guerra es terrible comprendo que no puedan más.
Gracias por tu comentario, un fuerte abrazo.
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