PASEO MATINAL
Hoy he paseado bajo la lluvia por lugares llenos de recuerdos de infancia. He vuelto a verlos antes de que el asfalto y el ladrillo los transformaran. He vuelto a oír las risas infantiles y a contemplar los almendros en flor.
Sólo el campanario ha permanecido inmutable al paso del tiempo.
No sé porqué me gusta andar bajo la lluvia y sentir las gotas en el rostro. Siempre me ha encantado, quizás porque soy hija de un yermo seco y desolado.
Se diría que estaba sola en el mundo, sola y, al mismo tiempo, acompañada por fantasmas que me susurraban al oído. Voces amadas que se apagaron para siempre.
A través de mi ventana veo cómo la lluvia se ha convertido en nieve. Ahora más que nunca quisiera tener a Lab conmigo para volver a sentir su júbilo.









4 comentaris:
Hola Antonia, veo que has disfrutado del paseo y la lluvia,me gusta a mi tambien, deja los fantasmas a un lado y disfruta de este rato en solitario que a veces va muy bien. Petons.
Hola Antònia. Ya estoy de vuelta. ¡Precioso ese paseo solitario bajo la lluvia! Muchos besotes, M.
Geni, no puedo dejarlos de lado. Cada lugar me trae un recuerdo y cada recuerdo infantil otros llenos de gente que ya no están.
Me gusta la lluvia y me gusta mojarme.
Un petonet
Merche, ¡qué bien! ¿Estás bien del todo del juanete?
Me gusta pasear y ahora hacía tiempo que no me pegaba estas caminatas. Quería convencer a mi marido que es diabético para ir juntos pero el no está por la labor. Así que ahora no espero por la tarde. En cuanto desayuno me pongo el chandal y a caminar a paso ligero.
Un beso
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