REVISTA SHUKRAN

sábado 2 de enero de 2010

MINETU

Recuerdo bien la súbita ráfaga de aire que me arrebató el billete de las manos. En lugar de correr para recogerlo cerré los ojos. Estaba rezando. Después aprendí que a Dios no se le debía molestar por naderías. Al crecer ya sólo le rogaba en casos difíciles. No te lleves a mi padre. Dale un poco de mi fuerza a mi madre.
Pero Dios no me escuchó y ambos partieron el último mes del año. Las arenas del tiempo amortiguaron la pena porque había que seguir adelante y el recuerdo doloroso de la ausencia se convirtió en consuelo hecho de recuerdos y risas.
El domingo pasado estaba en la iglesia, contestando mecánicamente a las plegarias del cura, mis pensamientos volaban hacia Lanzarote y mis oraciones eran sólo para una mujer musulmana: por favor Dios, por favor Dios, por favor… Ilumínala, dale la fuerza para soportar este cáliz tan amargo lejos de los suyos.
Entonces me di cuenta de que es la misma oración que he estado repitiendo día tras día mientras el calendario y el reloj me dicen que el tiempo se agota.
En todos los rostros veo el suyo: sonriente, dormida, tímida, agotada, ensangrentada, cariñosa, fuerte. Todos los colores están en su vestido. Toda la dignidad en su mirada y en sus palabras.
Cuando entorno los ojos y miro su fotografía veo a todos los saharauis. Tiene la mirada de Lab, la sonrisa de Abdu, la timidez de Lekbir, la obstinación de Fatma, la dulzura de Toufa, la dignidad de Karama, la fragilidad aparente de Lidhia, la determinación de Hadi, las manos de Zeinabu, el pelo de Zahra, la voz rotunda de Magli, la valentía de Leila.
¿Y qué puedo hacer yo con mis manos llenas de impotencia ante la inmensidad de su sacrificio?
Mientras estoy escribiendo suena el teléfono. Desde el Aaiún de los Campamentos me cuentan que mañana van a salir para manifestarse por Minetu.
“Minetu es como nuestra madre, nuestra hija, nuestra hermana. Minetu es… Minetu es el Sáhara”.

Esta fue mi contribución al número 25 de la revista Shukran.


4 comentaris:

Pedro Ojeda Escudero. 2 de enero de 2010 14:02  

Sin duda es un buen símbolo de la verdadera causa.
Feliz año, querida Antònia.

Francisco O. Campillo 2 de enero de 2010 14:04  

Ya no se trata sólo de tu contribución. Somos muchos los que no entenderíamos SHUKRAN sin ti.
Un abrazo solidario.

Antònia Pons Valldosera 3 de enero de 2010 12:27  

Pedro, mis mejores deseos para ti en este año que empieza.
Aminetu se ha convertido en un icono de la lucha pacífica. Esperemos que no se convierta en mártir.
Un abrazo

Antònia Pons Valldosera 3 de enero de 2010 12:28  

Fran me encanta colaborar con vosotros.
Un abrazo.

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