PALABRAS PERDIDAS
Desde que Amma me pidió la libreta grande que me regaló mi familia española, nuestra haima está distinta. ¿Cómo explicarlo? Mamá ya no toma el té con sus amigas ni se pasa las horas muertas rezando. Sólo escribe en español las palabras que dice su madre en hassania.
A veces la abuela habla tan de prisa que su hija tiene que decirle:
- Espera, espera.
Otras habla muy bajito y muy, muy despacio, con los ojos cerrados, como hacen los niños cuando les cuesta recordar la lección. Pienso que la memoria de la abuela es como un gran baúl en el cual busca sus recuerdos. Están tan mezclados y desordenados que, cuando los encuentra, se convierten en palabras que corren como el viento. En cambio, si están muy escondidos, los silencios se hacen largos como los días de calor.
He traído y llevado muchas cartas en mi mochila cuando voy y vuelvo de vacaciones pero nunca he visto una como la que escribe Mariam.
Me gusta mirar su letra, inclinada a la derecha, grande y clara. Las palabras no tiemblan como las mías aunque tiemblen sus manos y su boca.
Ayer dadda hablaba muy deprisa. Sus palabras se empujaban unas a otras, impacientes por salir.
- Madre ¿tu crees que es necesario explicarle a tu amiga todo esto? Si ella ya lo sabe. Estaba allí cuando sucedió.
- Tengo que hacerlo, dijo la abuela. Se calló unos instantes. Al ver la mirada extraña de su hija continuó:
- Antes, las dos mirábamos las cosas con los mismos ojos. Después no.
La cortina azul de la habitación se mueve por culpa del viento que sopla y silba furioso porque quiere llevarse los recuerdos hasta un lugar donde las dunas no son de arena blanca sino de palabras perdidas. Por eso la abuela quiere que mi madre los encierre en el cuaderno grande de tapas azules como el mar.
ACTUALIZO/ 25/07/09: Ayer compré un dominio .net. Se está realizando la migración pero he aquí que por el camino mi lista de blogs se ha perdido en el ciber espacio. No tengo ni idea del porqué.
Intentaré rehacerla con ayuda de vuestros comentarios y de mi otro blog. Y de pasada aprovecharé para cambiar de look. No hay mal que por bien no venga.
A veces la abuela habla tan de prisa que su hija tiene que decirle:
- Espera, espera.
Otras habla muy bajito y muy, muy despacio, con los ojos cerrados, como hacen los niños cuando les cuesta recordar la lección. Pienso que la memoria de la abuela es como un gran baúl en el cual busca sus recuerdos. Están tan mezclados y desordenados que, cuando los encuentra, se convierten en palabras que corren como el viento. En cambio, si están muy escondidos, los silencios se hacen largos como los días de calor.
He traído y llevado muchas cartas en mi mochila cuando voy y vuelvo de vacaciones pero nunca he visto una como la que escribe Mariam.
Me gusta mirar su letra, inclinada a la derecha, grande y clara. Las palabras no tiemblan como las mías aunque tiemblen sus manos y su boca.
Ayer dadda hablaba muy deprisa. Sus palabras se empujaban unas a otras, impacientes por salir.
- Madre ¿tu crees que es necesario explicarle a tu amiga todo esto? Si ella ya lo sabe. Estaba allí cuando sucedió.
- Tengo que hacerlo, dijo la abuela. Se calló unos instantes. Al ver la mirada extraña de su hija continuó:
- Antes, las dos mirábamos las cosas con los mismos ojos. Después no.
La cortina azul de la habitación se mueve por culpa del viento que sopla y silba furioso porque quiere llevarse los recuerdos hasta un lugar donde las dunas no son de arena blanca sino de palabras perdidas. Por eso la abuela quiere que mi madre los encierre en el cuaderno grande de tapas azules como el mar.
ACTUALIZO/ 25/07/09: Ayer compré un dominio .net. Se está realizando la migración pero he aquí que por el camino mi lista de blogs se ha perdido en el ciber espacio. No tengo ni idea del porqué.
Intentaré rehacerla con ayuda de vuestros comentarios y de mi otro blog. Y de pasada aprovecharé para cambiar de look. No hay mal que por bien no venga.









14 comentaris:
Cartas... cartas.... llenas de palabras y emociones. Qué gran trabajo el de cartero.
"..los encierre en el cuaderno grande de tapas azules como el mar".
Y no podían tener mejor envoltorio..
¡Antònia, que bien que escribes!
Besos muchos, cariñosos...
Hola Antonia. Siempre es emocionante recibir esas cartas que nos traen escondido el olor de los inciensos que queman y que impregnan las jaimas y la ropa. Hace mucho que no voy a los campamentos, y esas cartas es lo único que nos sigue trayendo su esencia hasta nuestra casa. Muy bonito el relato, que espero ver un día reflejado en un libro. Un abrazo de corazón. Juan.
Antonia, ¡qué bonita te ha quedado tu nueva casa bloguera! Yo tambien tendré que renovar la mia algun dia de éstos... Precioso el relato de la carta de la abuela. ¡Tienes que escribir un libro con todos tus posts! Besotes, M.
Cuando te leo no me cuesta nada imaginarme las escenas, quizá porque siempre encierran mucho sentimiento. Puedo imaginarme la brisa del desierto, y la arena aún caliente al atardecer, y las jaimas, y el te, y a una mujer con el rostro entre las manos a la puerta de su casa esperando que la vida le traiga algo distinto, o quizá lo mismo pero de otra manera.
Un beso muy grande.
Pedro, desgraciadamente ya no se escriben cartas convencionales. Los sms, los mails y el teléfono las han acabado sustiuyendo.
Un abrazo.
Juan Francisco, me gustaría pero es difícil, escribir un libro.
Un abrazo.
Selma, gracias otra ves por tus cariñosos comentarios.
Un beso fuerte.
Merche, ya me apetecía cambiar. Las plantillas de blogger no me acababan de convencer hasta que encntré, gracias a Pep, estas de Our blogger. Las hay muy bonitas.
También he comprado un dominio propio para tener más espacio para fotos. Me hubiera gustado un cat pero son carísimos. Este cuesta unos 7 euros al año.
Ya me gustaría escribir un libro, de hecho tengo la historia, los personajes y sé lo qué quiero decir pero no es tan fácil.
Un beso.
Isabel, lo imaginas muy bien, sentadas a la puerta bajo los cielos cambiantes de colores, al atardecer mientras las haimas se recortan, oscuras bajo un cielo rojizo. Esperando siempre.
besos
Con los cambios que está experimentando tu blog... se lee mucho mejor.
Te lo digo porque imagino que estarás teniendo un montón de quebraderos de cabeza con la migración, y espero que así, te animes... y porque es cierto ;-)
P.S. Permíteme una anécdota que muy posiblemente sea cierta. "No hay mal que por bien no venga", la frase con la que terminas tu actualización, era una de las favoritas de Franco. La pronunció -por ejemplo- cuando le comunicaron que Carrero Blanco había muerto víctima de un atentado.
Fran, yo también creo que se lee mejor. No con la migración no hay problema porque blogger lo hace automáticamente pero perdí la lista de blogs.
Los problemas ocurren cuando cambias la plantilla, si coges una de las del blogger no ocurre nada pero cuando buscas en otros lugares se pierden los widgets. Pero con la ayuda de Eulàlia, tiene unos tutoriales muy buenos y claros y con un poco de noción de HTM ya ves, los he recuperado todos. Alguno salió fuera de lugar.
La anécdota ya la conocía. Viví el atentado y lo recuerdo como si fuera ayer. Mi marido, entonces novio, estaba en Alcalá de Henares haciendo la mili y yo en el Pirineo medio aislada del mundo. No obstante tenía tele y había 1 teléfono. Pensamos que las consecuencias serían terribles y no pasó absolutamente nada.
Creo que Franco se alegró de que la ETA se lo cargase.
Un abrazo.
Si os digo que Carrero Blanco era pariente mio...Sí, su mujer, era prima segunda de mi madre... Yo nunca la conocí y creo que se llamaba Carmen pero su apellido era Pichot Gal. ¡Las vueltas que da la vida! Besotes, M.
Merche, entonces la mujer de Carrero era lo que aquí llamamos "tía valenciana" tuya.
Ya ves, la vida te da sorpresas.
Un beso.
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