REVISTA SHUKRAN

lunes 29 de junio de 2009

EL LADO OSCURO



Hoy lunes 29, todos los niños saharauis ya están con sus familias, espero que recuperados del cansancio del viaje y de las horas de espera.
La que esto escribe todavía está medio muerta, los años no perdonan.
Cada verano es el mismo ritual: llegada al colegio unas 2 horas antes del aterrizaje para preparar toda la logística. Llegada de los niños, identificación y espera en las aulas destinadas a las diferentes zonas de Cataluña. Solución de imprevistos y problemas que siempre los hay. El señor Murphy planea por allí y si algo puede ir mal, irá mal.
Con la mano en el corazón os digo, amigos, que no sé si voy a volver a Barcelona a esperarles. Mi estómago es demasiado delicado para según que platos. Y no sigo porque me caliento y tampoco es el caso.
Siempre he creído que este proyecto es el que más ha contribuido a dar visibilidad a los saharauis, el más mediático, el que más atención capta. Porque la solidaridad abstracta se concreta en caras, miradas y sonrisas. Aunque a veces esta concreción también constituya un inconveniente.
Me dejo mucho en el tintero. Lo sacaré cuando sea el momento y el lugar y os aseguro que van a oírme.
Ahora dejemos que los niños disfruten de sus vacaciones en paz.
Hasta pronto.

18 comentaris:

Francisco O. Campillo 29 de junio de 2009 11:50  

Gracias a personas como tú, Antònia, "Vacaciones en Paz" es una realidad año tras año. Un fuerte abrazo solidario.

Pedro Ojeda Escudero. 29 de junio de 2009 12:39  

Haces bien, hoy, en quedarte con lo bueno.
Saludos.

bilbo 29 de junio de 2009 13:05  

Antonia que sería del programa sin las personas que se implican desinteresadamente dejándose la piel y como única recompensa la propia satisfación y algún que otro insulto.
Nosotros empezamos el jueves. Ya te contaré

Animo

Antònia P. 29 de junio de 2009 16:20  

1 comentario
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Blogger Rosa dijo...

LIBERTAD,INDEPENDENCIA Y PROTECCIÓN.
SA-biduria
Ha-lo
Ra-zón
Un abrazo muy fuerte.

29 de junio de 2009 16:13
Suprimir

BIPOLAR 29 de junio de 2009 20:21  

Me pongo en la piel de las madres que permiten que sus niños tan pequeños se trasladen tantos kilómetros...

Quédate con lo bueno que es mucho Antonia, no todos somos tan generosos como tú.

Selma 29 de junio de 2009 22:21  

Creo entender y adivinar tu desazón Antònia.. estoy segura que cuando lo expongas se confirmará...
Mientras tanto mi admiración profunda y mi cariño para tí para todos ellos..

Os/te quiero mucho.. Besos, muchos, también..

Merche Pallarés 30 de junio de 2009 05:48  

Ay, ¡cuánta paciencia y entrega tienes, querida Antonia! Me imagino por lo que tendrás que pasar, bueno, ya nos contarás. Este año ¿te quedas con algun niño? ¡Suerte y ánimo! Muchos besotes, M.

Antònia P. 30 de junio de 2009 10:56  

Fran, bueno tampoco es que hagamos nada fuera de lo corriente, al menos yo. Mi marido sí que se deja la piel y, en ocasiones, la salud. Es diabético y en ocasiones le ponen tan nervioso que le sube el azúcar.
Un abrazo.

Antònia P. 30 de junio de 2009 10:57  

Pedro, mejor quedarse con las sonrisas de los niños que con otras cosas que también las hay.
Un abrazo.

Antònia P. 30 de junio de 2009 11:04  

Bilbo, ya sé de qué hablas. Tengo por ahí algún correo de gente que se enfurece cuando "su niño" no llega que es para enmarcarlo.
Me temo que he llegado al límite de mi aguante y que necesito un descanso.
O tal vez haya llegado la hora de emprender nuevos caminos más solitarios e individuales. Estoy cansada de discusiones estériles, de vanidades heridas, de luchas por el liderazgo en una área en el que todos deberíamos ser iguales y contribuir con lo que, buenamente pudiéramos.
En Cataluña las cosas están complicadas.
Un abrazo. Ya nos contarás.

Antònia P. 30 de junio de 2009 11:07  

Rosa, ayer estaba tonteando con el IPHONE de mi marido para comprobar si desde el aparato se podían mandar post y fotos. Finalmente lo conseguí y fue entonces cuando me dejaste el comentario que copié y pegué aquí ya que la foto del gato no pegaba para nada así que borré el post.
Creo que voy a comprarme un móvil de estos. Es una pasada. Así podría publicar incluso desde los Campamentos, sin moverme de la haima.
Un beso fuerte.

Antònia P. 30 de junio de 2009 11:11  

Bipo, eso hago quedarme con lo bueno.
No creo ser especialmente generosa y seguramente lo que hago es muy poco, aún así siento que debo hacerlo. No tiene ningún mérito. Hay otras causas que me pillan más lejos. No puedo hacer nada. El Sahara me eligió y no al revés.
Un beso.

Antònia P. 30 de junio de 2009 11:13  

Selma, hay cosas que me pueden, que me enfadan y me hacen perder la paciencia que tampoco es que sea mi cualidad preferente. Suelo perderla pronto.
Un beso fuerte.

Manuel de la Rosa -tuccitano- 30 de junio de 2009 12:29  

lo importante es que esos pequeños disfruten de cuanto carecen...el resto no tiene importancia...un abrazo

m.eugènia creus-piqué 30 de junio de 2009 12:41  

Hola Antonia, ya estoy de nuevo por aquí, te entiendo perfectamente guapa,y tienes razón en lo que dices, la edad pesa mucho, yo lo noto cada día, ya nos contarás más cosas cuando estes más tranquilita.Un besito.

Antònia P. 30 de junio de 2009 14:55  

Merche, no, este año va a ser el primero en muchos que no voy a tener a un saharauillo en casa.
Nuestra situación familiar es un poco complicada y mis hijas que solían ayudarme este verano les es imposible.
Desde que llegaron estoy un poco out.
Claro que he empezado el verano sin ninguno, veremos como lo acabo.
Un abrazo.

Antònia P. 30 de junio de 2009 14:57  

Tucci, que disfruten y se lo pasen muy bien. Y lo més importante: que se hable del Sahara y de los saharauis.
Un abrazo.

Antònia P. 30 de junio de 2009 14:58  

Geni, no sé si vale la pena contar las pequeñas mezquindades que también las hay en este mundo de la solidaridad.
Una abraçada i per molts anys per partida doble.

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